jueves, 23 de octubre de 2008

Tansen

Nuestra odisea para llegar a Nepal desde la India fue "curiosa". Cuando estas en ello resulta algo cansado fisica y moralmente pero tambien con sus toques de humor incluidos que nos hacen reir cuando lo recordamos.

La primera etapa fue llegar a Gorakhpur desde Varanasi en un tren nocturno para por lo menos poder dormir un poco en un viaje que en total nos costo dos dias!!!. De lo contrario, la otra opcion era el autobus, lo que suponia una paliza impensable.

Desde alli negociamos con otros viajeros, que como nosotros tambien se dirigian a Nepal, una furgoneta a Sanauli, que es uno de los puestos fronterizos de entrada a Nepal. El tema de la negociacion nos costo lo suyo pues despues de llegar a un acuerdo en el precio y numero de pasajeros con el conductor de la furgoneta, el hombre nos hizo esperar pues aun queria meter a mas gente. Le dijimos que ni hablar, que ya ibamos 11 personas dentro bastante apretados. Como el hombre no cedia al final nos bajamos todos de la furgoneta y nos montamos en otra cuyo conductor fue mas razonable. Despues de un viaje de dos horas llegamos por fin a la frontera.

Todos ibamos con nuestras mochilas y aperos de labranza asi que cogimos de dos en dos un Ciclo-ricksaw (carruaje tirado por bicicleta de traccion a las dos piernas del conductor) que nos acercara hasta el mismisimo borde de entrada que estaba un poco mas adelante (1 Km mas o menos) y que no era cuestion de hacer andando con toda la carga y los calores.


Mira que nos habian advertido de que tuvieramos cuidado con el puesto de inmigracion de la India, que miraramos bien para que no nos lo pasaramos de largo!. Pues bien, nos lo pasamos de todas maneras y tuvimos que desandar unos pasos. Y es que no resulta nada facil de ver. Segun andas por la calle se supone que queda a la derecha unos metros antes de la frontera pero es que no hay nada que te haga sospechar que lo que parece un taller de mecanicos sea en realidad el puesto de control donde un oficial te pide el pasaporte y te lo sella. Despues nos hicimos la foto con el cartel detras de "Bienvenido a Nepal" y cruzamos la frontera a pata. Del otro lado nos pusieron la visa de Nepal, previo pago de 20 euros.

Una vez hecho el tramite buscamos otro autobus al siguiente pueblo, Butwar, que esta de camino a Pokhara, nuestro destino final. Nos llevo otro buen rato de espera y negociacion pues el mismo festival que nos topamos en India se celebraba tambien por estos lares y el tema del transporte publico no estaba muy voyante este dia, con lo que fuimos pasto de los taxistas que se abalanzaban sobre nosotros y se nos disputaban a gritos. Nos imaginamos que decian: quita, este turista es mio que lo he visto primero!!!.

Despues de quitarnoslos de encima a veces por las buenas, y ya, cuando se acababa la paciencia, por las menos buenas, por fin montamos en el autobus que iba hasta los topes de paisanos. En nuestra vida habiamos ido tan apretados en un autobus y lo mejor es que, cuando ya creias que no cabia una aguja en el pajar, el autobus paraba y el auxiliar del conductor ayudaba a subir a mas gente. Estas experiencias no se pueden describir, hay que vivirlas!

Como podeis imaginar, con tanto ajetreo, sofoco, apreturas, esperas, estres de luchar por conseguir un medio de transporte sin que te timen con el precio y el cansacio acumulado, estabamos un poco hartos, y encima, con el dichoso festival de Puja (festividad religiosa para los Nepalies) no habia ni cajeros abiertos para sacar dinero. Menos mal que aceptaban rupias indias como pago en lugar de rupias nepalies.

Se nos iba haciendo tarde y vimos que en esta jornada no ibamos a llegar a Pokhara ni de milagro con la distancia que aun quedaba. Cogimos otro autobus a Tansen, villa rural que estaba de camino, por que no habia autobuses buenos a Phokara. Esta vez decidimos que no ibamos a ir apretados otra vez y estuvimos las siguientes 2 horas en el techo del bus, con 23 personas mas, y las maletas. Esta vez tambien estuvimos apretadicos pero por lo menos fresquitos y admirando el paisaje que era muy bonito como podeis juzgar por las fotos. Hasta llegamos a intimar con dos nenas nepalies guapisimas que nos miraban con ojos curiosos.



Cuando llegamos a Tansen ya era practicamente de noche y estabamos agotados. Buscamos un lugar para pasar la noche lo cual tambien nos costo un poco pues se veian muchos hoteles cerrados y todo muy tranquilo por el dichoso festival. Encontramos una casa de huespedes modesta pero suficiente. En seguida nos obsequiaron con la amabilidad Nepali invitandonos a cenar alli mismo pues no habia nada abierto en el pueblo. La cena fue el plato tipico de la region, que aunque humilde, fue exquisito para nosotros pues estabamos muertos de hambre despues de todo el dia sin comer nada mas que bananas. Ademas la cena fue romantica si se quiere, a la luz de la velas. En Nepal los cortes de electricidad son a diario, no sabemos si como medida de ahorro o por problemas tecnicos con el subministro.

En seguida vimos que la gente de Nepal es muy maja y honrada, muy diferente fisicamente y en talante y caracter que la India, a pesar de la proximidad geografica. Durante la cena nuestros anfitriones pasaron varias veces a rellenarnos los platos, nos dio la sensacion de que estabamos como en casa, cuidados por nuestras madres y con la comida casera tan rica a base de sopa de lentejas, arroz y diversas verduras salteadas nos fuimos a la cama tan felices; caimos rendidos a pesar de que solo eran las nueve y media de la noche.

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