lunes, 30 de marzo de 2009

La verguenza de Luang Prabang

En el articulo de hoy queremos daros a conocer uno de los lados malos de Luang Prabang. La costumbre budista de que los monjes pidan almas para alimentarse no es exclusivo de Laos, y mucho menos de Luang Prabang, pero aqui mas que en ninguna parte parece que es donde mas atencion se le presta ... quizas porque las guias de viaje dicen que hay que prestarle atencion. Pero lo que si es cierto es que aqui todo eso que es tan normal en esta parte del mundo se convierte a diario en un espectaculo lamentable con muchos actores.

En primer lugar tenemos al turista. Como podeis observar en la siguiente foto y video, los turistas se acercan tanto para registrar la escena que da la sensacion que se quieran llevar la cara del monje en la lente en vez de el carrete. Incluso, no se cortan y plantan tripode y todo en medio del camino de los monjes. Las autoridades piden que no se haga, pero es en vano.


Para empeorar aun mas las cosas, este evento tiene lugar de madrugada. Eso significa que hay poca luz y muchos no controlan la camara o fuerzan el flash a drede, y el resultado son fuertes fogonazos en las caras de los monjes, que a veces no se como les quedan cejas y pestañas.




Algunos turistas quieren participar en la fiesta poniendose ellos tambien de rodillas dando de comer al monje, mientras que su novia les saca la foto.

Eso nos lleva al segundo actor de este drama, las paisanas. Es dificil imaginar una señora de 60 años cargada con un arco y dos cestos empujandote y corriendo detras tuyo para venderte arroz a precios de espanto para darselo a los monjes. Maldita sea la hora que no me compre una camara reflex para sacar fotos mas rapido. Se me escapo del objetivo una vieja que, despues del evento, llevaba los cestos en un hombro e iba con la otra mano contando los billetes con una cara de satisfaccion como la de quien sale de un casino despues de ganar mucha pasta.

Pero todo no termina ahi. Hay señoras de estas que en sintonia con la manera de hacer negocios de Laos venden no arroz rico para los monjes sino la comida que les ha sobrado a ellas del dia anterior, o de no se sabe cuando. Esto ha dado lugar en multiples ocasiones a la intoxicacion de los monjes.

En tercer lugar tenemos a los santos hombres de naranja que se levantan a las 5 y media de la mañana y salen descalzos a pedir la que sera la unica comida del dia. Y como premio se les dificulta el acercarse a sus bienhechores, se les ciega con flashes a bocajarro y se pone en riesgo su salud con comida en mal estado. En alguna ocasion han manifestado su intencion de abandonar los templos de Luang Prabang e ir a otro templo mas terrenal.

Y aqui entra en juego el ultimo concursante de esta partida de mus, el gobierno de la republica "democratica" popular de Laos. Quizas entendiendo que Luang Prabang, y Laos, no tienen mucho mas que ofrecer para atraer turistas, en su infinita sabiduria amenazo a los monjes con reemplazarlos con actores si decidian marcharse

... y tal como estan las cosas, lo raro es que no sean ya actores.

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